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la vida de nuestros hijos después de la nuestra





Cuando pienso en todas las cosas que tanto mis hijos como yo, podemos aprender en esta maravillosa experiencia llamada HomeSchooling, no puedo no pensar en las relacionadas a la convivencia en casa hoy, que se convertirán en su capacidad de convivir con otras personas más adelante.





Les digo que no vamos a ser los del memé de: “Suegra, no me diga cómo criar a mis hijos, tengo bastante quejas del suyo.”

No siempre es fácil y a veces toca repetir las cosas un millón de veces… No siempre entiendo qué debo decir bien y qué debo decir en modo mamá no quiero repetirlo más… Creo que forma parte del proceso… En ocasiones hablamos sobre ser proactivos y que no deben esperar a que les diga todo… No tengo idea de si lo hago bien o no, pero ya encontraremos la manera de entendernos en relación a eso.

También les explico que cuando viven con otras personas no solo importa lo que les guste o parezca bien a ellos, que si a las otras personas les parece importante, deben considerarlo, porque para eso mejor viven solos y no creo que sea la idea. Les digo que no hacemos favores para cobrarlos y que es bastante molesto llevar la cuenta de las cosas que hace cada quien, porque es como si les estuvieran cobrando al resto, cada cosa que hicieran y peor aún, que lo hicieran esperando algo a cambio.

Les repito (y para eso si que no me canso) que deben estar siempre un paso adelante de las cosas y que la vida no debe pasarles por encima y que eso empieza por los detalles, pero luego se convierte en lineamientos de vida…

Y que a pesar de que vivan conmigo y juntos seamos un gran equipo, su vida es suya y no de nadie más… Que no pueden dejar de hacer sus planes por mí, que no tiene nada que ver con no darme importancia, pero que su prioridad es su vida, porque yo ya estoy viviendo la mía… Que la familia es importante, que crece y se van uniendo más personas a las que deben abrirles espacio y que por favor, no me tienen que consultar todo, no hay nada peor que una persona sin criterio y que necesite pedirle permiso a la mamá después de adulto…

Crecer tiene sus cosas… Como padres debemos guiar, pero no manipular las vidas de nuestros hijos, es el peor daño que podemos hacerles… Educarlos y prepararlos para la vida, no puede ser la excusa para dominarlos, debería ser razón de felicidad para ellos en cada etapa de crecimiento.