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El Liguero es para Mí







Si bien es cierto que muchas veces las mujeres nos vestimos para ser admiradas, para que el sexo opuesto se sienta atraído o para causar envidia en otras mujeres (no nos vamos a engañar), también lo es el hecho de que en muchísimas ocasiones, lo hacemos para nosotras mismas.

Particularmente soy de las que disfruta comprar ropa interior bonita, de esa que cuando te la pones, dices: #OhSí… Es conmigo el encuentro al espejo, ese que marca la diferencia entre lo que será el resto del día, así que si no empieza bien esa primera mirada, algo no va a estar del todo bien en lo que queda de jornada.

Pero la ropa no viene sola, sin actitud y buena vibra, no hay nada… No importa lo que te pongas, ni lo maquillada que estés, sin esos factores, la ropa no es nada…

Para darle mayor impulso al hecho de sentirme bien conmigo, soy una apasionada de comprar productos con aromas, de esos que te despiertan todos los sentidos… Amo el coco, el chocolate y acabo de incluir a mi lista de fragancias: la vainilla, pero no esa exageradamente dulce, esa que te envuelve y te hace sentir wow…

Tengo todo un ritual para consentirme, porque es ahí donde empieza todo el proceso de sentirse bien, en el quererse… Entonces, el jabón líquido debe ser una delicia en la piel y abrigarme con su aroma, además acabo de comprar uno, que es un jabón oleoso, es decir, que contiene una gran cantidad de aceites que cuando están en contacto con la piel, se activan de una manera increíble… Adicional a eso está el cabello, los productos que me aplico, no solo deben tener beneficios hidratantes y esas cosas, también deben mantener su rica fragancia, durante todo el día… Una vez salgo de la ducha, alterno entre cremas para descubrir cuál es la que más me gusta, pero lo más importante de esta parte son los aceites, me encanta tener la piel suave (a quién no), tengo aceite de chocolate, de coco y vainilla, estos son mis mejores aliados para que antes de vestirme, ya sienta que me puedo comer el mundo.

Ahora viene otra vez la parte de la vestimenta… Hoy salí de vestido a la calle… En tacones… pero debajo de eso que me hacía sentir genial, estaba lo que no tengo que mostrarle a todo el mundo… Ropa interior de color negro, con un par de lazos rojos y mi mejor secreto, mi liguero negro, con medias que cierran en encaje…

El liguero es esa pieza sexy que solo tú sabes que llevas y te hace sentir poderosa… Es el símbolo de que te sientes maravillosa contigo…

Todo esto se los cuento, porque hoy decidí hacerme feliz, es allí donde empieza el secreto para conquistar el mundo… En el poder que tiene el liguero que hoy usé para mí…

La invitación es consentirse a más no poder y a conquistarse antes de salir a la calle… Todo lo demás llega por añadidura.